Cómo dominar a tu jefe

¿Te tocó en suerte un jefe temperamental?

No entres en el campo en el que se siente más cómodo, se la da de simpático, amigable, aunque en realidad sufre de un “yo-ismo” que carece de cura, manipula sin escrúpulos y está completamente convencido de que siempre podrá llevarse a todos a su bolsillo con su estrategia de buen samaritano, por supuesto que la contrariedad es que entra en cólera muy seguido, por lo tanto déjalo patalear solito sin retrucarle palabra alguna, sé su amiga en horario de oficina sin dejarte pisar y todo será más sencillo.
jefe

¿Te tocó uno vanidoso?

Debes saber que sólo sus ideas serán las mejores para la empresa y si te atreves a mejorarlas, o comentarle una idea que hayas tenido casi seguro te la tirará por tierra, por lo tanto festéjale con bombos y platillos para mantener una buena relación y por qué no poder tener algún resfrío (inventado) extra en el año en el que tengas su total apoyo para que te quedes en tu casa disfrutando del ocio.

¿Te tocó uno inflexible, rígido y conservador?

Son de los que cualquier mínimo cambio en su agenda lo irrita y estresa, él necesita su propio -modus operandi- para sentirse “cómodo” , todo en su percepción es un gran reloj que debe funcionar a la perfección y hasta habrás notado que se ha vuelto un artista implacable en su mecanismo.
¿Quieres transitar tu día sin demasiada tensión? Déjalo ser y fluye con él.

¿Te tocó en suerte un humorista, melodramático, narrador de cuentos?

Ríete al son de sus historias, de es necesario levántate de tu escritorio y aplaude, sin lugar a dudas has sido muy afortunada al tenerlo como jefe (aunque él crea que es tu amigo) No le rechaces las ideas de reunirse con tus compañeros de oficina luego del trabajo, o algún fin de semana pues le fascina sentirse acompañado y festejado como un especie de arlequín. Acéptalo tal cual es y sé feliz.

Haz de abeja obrera

Él te amará más que a nadie, pues sabe de tu compromiso con la causa, en su imaginación te verá llegar a lo lejos con la camiseta de la empresa puesta con gran orgullo.
Al igual que la abeja demuéstrale gran poder de responsabilidad y fidelidad, nunca un paso hacia atrás, siempre avanzando en el vuelo y de ser posible entonando una canción alegre.

Procura eludir a buitres y víboras de cascabel

Debes saber que puede ser muy común que haya jefes que amen tener a esta clase de empleados que los empalaguen en halagos y golpecitos “amigables” por la espalda, claramente el jefe pertenece a esa misma estirpe, así que te sugiero marcar un límite sutil, pero firme. Sin ser amiga siempre camina saludando amablemente a todos sin demasiada exaltación, una palabra extra, o una frase muy apasionada puede dar lugar a que te arrastren a su mundo despiadado.

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